MISA CONMEMORATIVA DEL 75 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA HERMANDAD

Pocos días antes del primer aniversario de nuestra vuelta a la misma, los remozados muros de la Colegial del Divino Salvador de Sevilla, acogieron en la noche del Lunes 23 de Febrero, la Solemne Misa que presidida por el Sr. Cardenal de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo, servía como máxima celebración del 75 Aniversario Fundacional de la Hermandad de SEVILLA.


La eucaristía estuvo concelebrada por el Sr. Vicario General de la Diócesis, D. Francisco Ortiz, el Párroco de San Isidoro, D. José Luis Peinado Merchante y los sacerdotes que han tenido vinculación con la Hermandad, ya sea como Capellanes de Camino o simplemente por afinidad.


El Hermano Mayor, D. José Ramón Candau Cáceres, estaba acompañado en la Presidencia por el Excmo. Sr. Tte. General Jefe de la Fuerza Terrestre, D. Virgilio Sañudo Alonso de Celis, el Presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, D. José Joaquín Gil Cabrera y el Presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de nuestra capital D. Adolfo Arenas Castillo, así como por D. Marcos Cañadas Bores, en su condición de Teniente de Hermano Mayor de la Corporación.


En bancos anexos se encontraban los Ex-Hermanos Mayores de la Corporación, las representaciones de las diferentes Hermandades, tanto de Penitencia y Gloria, así como representaciones de los diversos ordenes de la vida de Sevilla, destacando igualmente una nutrida representación de los Hermanos más antiguos de la Hermandad.

 


Sitio de honor, como madrinas del 75 Aniversario, ocupaba la representación de las niñas tuteladas por la Congregación de Santa Angela de la Cruz.


El templo se encontraba abarrotado de Hermanos y fieles en general que quisieron acompañar a SEVILLA en tan memorable día.


Ni que decir tiene, que en día tan importante no podía faltar, nuestro Coro el cual volvió a entonar sus plegarias y cantos.

En la siguiente grabación se puede escuchar la Entrada a la Eucaristía por parte del Sr. Cardenal, así como las Lecturas de la Epístola y del Santo Evangelio

 


Destacar por su enseñanza y apostolado, la homilía de nuestro Cardenal, que de forma íntegra se puede escuchar a continuación:

 

 


En el ofertorio, fue entregado a la Hermandad por parte de las anteriormente mencionadas Niñas de Santa Ángela de la Cruz y para ser portado en nuestra Carreta de Plata, un relicario de la Santa Sevillana.

 

Ya durante la Comunión, fuimos gratamente sorprendidos con la interpretación por parte del Coro, del tema "Sevilla sueña", tema del disco del mismo título editado en 1990, destacando un solo de clarinete de N.H. D. Francisco García Herrero digno de aplauso.

 

 


De igual forma se estrenaron unas sevillanas de N.H. D. Francisco Montes conmemorativas del evento celebrado.

 


CANTARES DE ANIVERSARIO

I
En el Salvador brotaron
las flores de unas semillas
que desde Almonte trajeron
palomas de la marisma.

II
Por nombre la del Rocío
por señas la de Sevilla
Señora por los caminos
por los campos peregrina.

III
Sueño de tiempos pasados
que vienen a la memoria
Tumbilla con Simpecado
Carreta pa la Señora.

IV
Te traigo en tu aniversario
brillantes para tu boda
cantares pal simpecado
y un beso pa la Señora.

Estribillo.

Y nació en el Salvador
a los pies de la Giralda
la que por siempre ha tenido
por timón, faro y bandera
a la Virgen del Rocío



Antes de la finalización de la Eucaristía, el Hermano Mayor pronunció las siguientes palabras de agradecimiento:

 



Su Eminencia Reverendísima
Reverendos Sacerdotes concelebrantes
Excmo. Sr. General Jefe de la Fuerza Terrestre
Presidente del Consejo Gral. De Hdades. Y Cofradías de Sevilla
Sr. Presidente de la Hermandad Matriz de Almonte
Excmas. e Ilmas. Autoridades Civiles y Militares
Queridas representaciones de Hermandades y Cofradías
Hermanos y amigos todos

Celebramos hoy, como acto litúrgico central de la efemérides, la Misa Solemne conmemorativa del 75 Aniversario Fundacional de nuestra Hermandad. 75 años de vida, 75 años de historia desde aquél 17 de febrero de 1934, fecha en la que fue dictado por la Autoridad Eclesiástica el Decreto que nos erigía como Corporación canónica y de Iglesia. 75 años creciendo, por encima de cualquier otra cosa, en el amor y devoción hacia la Stma. Virgen del Rocío y su Divino Hijo, pilares y sustentos de nuestra fe y de nuestro fervor.

Por ello, hoy es un gran día en la particular historia de nuestra Hermandad, un día que sin duda quedará guardado en la retina común de nuestros sentimientos, una página más del libro que nuestra Corporación escribe solo en renglones de primavera. Y porque grande es la alegría y la dicha que nos embarga, hoy es también un día de especiales agradecimientos.

En primer lugar a nuestro Pastor, su Eminencia Reverendísima Fray Carlos Amigo, por el calor y cariño que siempre nos ha dispensado y por acompañarnos en la tarde de hoy, tan importante para nosotros.

En segundo lugar gracias a los sacerdotes concelebrantes, muchos de los cuales nos han acompañado como capellanes de camino y han vivido la intensa realidad que nos embarga cada mes de mayo cuando nos disponemos en marcha hacia las Marismas de Doñana.

Gracias también a todas las Autoridades y Representaciones que hoy nos acompañáis, engrandeciendo este solemne acto de nuestra efemérides. La Hermandad de Sevilla siempre a vuestra disposición.

Gracias por supuesto a todos los hermanos de SEVILLA, pilares de su existencia e historia, gracias por saber mantener con vuestra actitud, comportamiento, solidaridad, sentimiento, amor y devoción, el especial señorío y empaque que el paso de los años nos ha otorgado.

Y como no, GRACIAS, hoy de una manera preferente y primordial a los hermanos que nos precedieron en la fe y nos legaron la Hermandad que hoy conocemos, que ya descansan a los pies de nuestra Bendita Madre del Rocío. Fueron ellos, sin duda, cada uno de ellos, los precursores de una bendita locura de devoción que a todos nos tiene atrapados y que habremos de transmitir a nuestros hijos y nietos, evitando así que el amor y los años se rompan en el tiempo.

Y no podía terminar estas breves palabras sin tener un especial reconocimiento a nuestras MADRINAS, las niñas de Sor Ángela, las menores tuteladas por la Hermanas de la Cruz, a quiénes dispensamos un cariño histórico ya en el tiempo. Sobre ellas recayó hace ya años una de las acciones asistenciales más importantes de las que desarrolla nuestra Hermandad. Queridas niñas de Sor Ángela, nuestra Hermandad siempre os llevará en el corazón y ésta será siempre vuestra casa. Muchas gracias por esa Bendita Reliquia de Santa Ángela que portaremos en nuestra Carreta de Plata para que nos acompañe al camino cada primavera. Ella, ¡también siempre en nuestro corazón!.

Nada más, queridos hermanos y amigos, muchas gracias a todos y que la Stma. Virgen nos proteja siempre.

 

De igual forma, les fue entregado a las Niñas de Santa Ángela, un pergamino conmemorativo de la efemérides y su nombramiento como madrinas.



Pero las palabras que más llegaron al corazón de SEVILLA e hicieron brillar a más de unos ojos, fueron las pronunciadas por Rocío, hoy mujer que en su día, allá por 1981 fue una de las niñas de Sor Ángela que visitaron por primera vez nuestra Casa Hermandad.
 

 

Eran las 12 de la mañana del sábado pasado cuando suena el teléfono y una señora, después de oír que era yo la persona que buscaba y tras muchas gestiones hechas, dos días antes de este acto, me había encontrado y me comenta que se lo debe a Santa Ángela.

Me dice:

- A ver como te explico yo quién soy para que tu acuerdes: soy Cristina

y yo sin dejarle decir más le digo:

- ¡Cristina, la del Rocío!

- ¿Pero cómo es posible que te acuerdes de mí? ¿Cómo me has conocido?

Me acuerdo mucho yo y no dudo que también las 49 niñas restantes que estábamos internas en aquel momento en el que ustedes como Hermandad, empezasteis a tener un hueco en la Casa Madre de las Hermanas de la Cruz, a las que nosotras todo se lo debemos.

 

La recuerdo a usted, señora Cristina, a D. Antonio su marido como Hermano Mayor de aquel momento, a la señora Araceli y al recordado Mestre, a D.ª Irene y a su marido y como no a su hija Reyes que nos llevaban a su caseta de Feria años tras años y a tantas caras y tantas caras que no les puedo poner nombre.

Me acuerdo de aquellos días de Reyes, de los juguetes para las más pequeñas y para nosotras las mayores (bueno, cualquier cosa era mayor 12 o 13 años) estuches de colonia que tanta ilusión nos hacía, y ni que decir tiene, de aquellos abrigos último modelo, verde con un tablón detrás y un cinturón ¡qué bonito!
"¡¡Pues nos lo han regalado los de la Hermandad del Salvador!!"

 

Y muchos domingos en la Casa de Hermandad del Rocío, comiendo aquel arroz o carne que tan bien sabían. Pero lo más importante era lo que allí respirábamos: el sentimiento verdadero de la Hermandad, de compartir. Ustedes nos lo trasmitíais y nosotras lo llevamos dentro. De contestarles a vuestros propios hijos "esperaros que hoy comen primero las niñas". No se puede olvidar.

Y el momento más importante en el Altar de la Ermita para hacernos Hermanas de vuestra Hermandad y mirad de un lado a otro, porque aunque somos niñas, nos damos cuenta de todo y veros a todos llorar. No se puede olvidar.

 

No Hermanos, no se olvida nada de lo que ustedes hacen por amor.

Que Santa Ángela, que tanta fe le tenemos nosotras y ustedes a la Virgen del Rocío  y nosotras también, porque ustedes nos lo han trasmitido, os ayuden a seguir siendo una verdadera Hermandad.

Por todo aquello y lo que hoy continuáis haciendo, no tengo más que repetiros una y mil veces ¡¡GRACIAS!!



Una cerrada ovación correspondió a las sencillas y a la vez profundas palabras. Con el canto de la Salve y la bendición del Sr. Cardenal terminó la Eucaristía, sirviendo como recuerdo de tan intenso e importante día las fotos que se pueden contemplar a continuación.

 

El Cardenal con la Junta de Gobierno, Sr. Tte. Gral. Jefe de la Fuerza Terrestre, Presidente de la Hdad Matriz y Presidente del Consejo de Hdes y Cofradías de Sevilla

El Cardenal con los Ex-Hermanos Mayores de la Hermandad

El Cardenal con las Niñas de Santa Ángela y Diputación de Caridad de la Hermandad