El Tesoro de Sevilla
Por primera vez en la historia de nuestra querida Hermandad, el día 22 de Diciembre pasado la Santísima Virgen del Rocío de la parroquia del Divino Salvador de Sevilla, volvió a salir una vez más, a hombros de sus hermanos.
Pero en esta ocasión abandonó su tradicional recorrido para encaminar sus pasos hacia ese lugar que Sevilla guarda, contempla y admira como uno de sus más preciados relicarios.
Esa casa que nuestra sor Angela de la Cruz quiso que fuese antesala de la gloria, refugio de la más pura verdad evangélica, fuente inagotable donde bebiese la humildad.
Esta visita se hizo por expreso deseo de la comunidad, que querían contemplar ese rocío del Cielo, en la fecha de la natividad, al igual que la Esperanza de Sevilla las visita en el amanecer de ese Viernes Santo.

Cuando nuestra Junta de Gobierno comunicó a todos nuestros hermanos a través de nuestro Boletín el motivo de dicha visita, lo hizo en un artículo que llevaba el siguiente título "Por una sola vez y sin que sirva de precedente".
Y yo pregunto, a todos aquellos que fueron testigos, en la noche del 22 de Diciembre y contemplaron esas caras de las hermanitas de la Cruz en el más sevillano de los zaguanes al ver aparecer la imagen de la Santísima Virgen del Rocío.
¿Volvemos a nuestro tradicional itinerario por calle Cuna, Sierpes, Sagasta y Plaza del Salvador o a ese
Zaguán sevillano
antesala de la gloria
refugio de la verdad
fuente pura y cristalina
donde bebe la humildad.
Donde esperará Sevilla
para poder contemplar
y ver con su propios ojos
el amor por los demás.
La verdad del Evangelio
por el que murió Jesús
y el tesoro más hermoso
del que Sevilla presume
sus Hermanas de la Cruz
José Díaz González
Publicado en el Boletín de la Hermandad de Mayo de 1996