El Camino de Los Locos

Por fin pude cumplir una promesa que le debía a la que nos guía y da sentido a nuestra vida; y ello a sido posible gracias a mis hermanos de Sevilla.

En primer lugar gracias queridos "hermanos locos" por acogerme como uno más entre vosotros y por haberme dejado compartir una vivencia rociera más que desconocía.

Sabía que iba a ser una dura prueba, pero no tanto. Si sumamos a 63 kilómetros andando la mala climatología por la lluvia durante toda la mañana, el resultado os puedo asegurar que es para decir: esto es una locura. Sí, una locura, una bonita locura.

El tiempo no nos acompañó, pero no fue obstáculo para que este grupo de hermanos de la Hermandad de Sevilla perdiera la ilusión y las ganas. Momentos inolvidables rezando la Salve en la Capilla de la Hacienda de Lopaz, o ante el Monumento de la Virgen en el Quema acompañados de nuestro Hermano Mayor; el recibimiento de nuestra Hermandad madrina Villamanrique en su Iglesia y ante su Simpecado; Raya Real, Palacio, Ajolí y por fin, con mucho cansancio físico pero los corazones llenos de alegría y los ojos de lágrimas, depositamos un ramo de flores ante nuestro venerado Simpecado.

Gracias Canto, sin tu ayuda y aliento sé perfectamente que no hubiera llegado. Gracias Juanma por ofrecer tu bonita casa de  Mairena para que los hermanos locos de Sevilla puedan reponer fuerzas con ese desayuno que con tanto cariño y esmero preparan Ramón, Antonio y José Luis. Gracias también a vosotros Antonio Rojo, Manolo Martín, José García, Miguel y Chico, Martelo, Rafael Márquez, Paco Bonilla... y, en general a todos que colaboráis, ya que con ello hacéis que sea mucho más fácil y llevadero ese caminar.

Paco Reina, un amigo es quien con quien podemos compartir nuestras mas grandes alegrías y nuestros temores más profundos. Eres el mejor.

Me pidieron que escribiera algo para el Boletín del bien llamado "Camino de los Locos" y esto es lo que me ha salido, os aseguro que me ha salido desde el corazón, aunque es muy poca cosa para describiros las sensaciones y emociones que se experimentan; la mayoría de ellas no se pueden plasmar en un papei, sólo hay que vivirlas y guardarlas en la memoria.

Quiero aprovechar la ocasión para pediros que no perdáis vuestro deseo de caminar, de caminar con olores a pino, jara y romero en las vísperas del día que nuestra Hermandad del Rocío de Sevilla, realiza su Peregrinación Extraordinaria para postrar nuestro querido Simpecado ante las plantas de Nuestra Madre, María Santísima del Rocío.

Un Hermano es una persona que ayuda a otra a ser Hermano.

Un hermano loco más

Publicado en el Boletín de la Hermandad de Diciembre del 2005 - Página 28