En el recuerdo

En estos días, ya víspera de la Navidad, quizás la nostalgia penetre en nuestros hogares con más fuerza, uniendo aún más los lazos familiares en la espera del nacimiento de nuestro Pastorcito, y es quizás, entonces, cuando cada uno recuerde más intensamente aquellos seres queridos que se fueron a un Rocío mejor para gozar más de cerca la presencia de nuestra Madre Rocío. De nuestra familia rociera me vienen a la memoria algunos hermanos que por su cariño a nuestra Hermandad nos dejaron una huella imborrable, pero en esta nuestra primera Navidad tras la visita de S. S. Juan Pablo II al Rocío con su mensaje evangélico que nos abre un nuevo camino a seguir, quisiera que tuviéramos presente a nuestro Hermano Mayor Honorario D. José María Domenech Romero, rociero infatigable, maestro en el buen hacer, que sin vanaglorias y lleno de humildad, supo estar al servicio de nuestra Hermandad cerca de cuarenta años, y a nuestro "Cura Paco" que dentro del mundo rociero es uno de los más claros ejemplos a seguir por su afán de entrega, su alegría, y ese saber compartir la fe, la amistad y el amor para con los demás. Para ellos vaya nuestro más entrañable recuerdo.

 

Seguro que allá en el cielo

 estarás con la Señora

 gozando de su consuelo

 y por ser bueno y sencillo

 estarás bajo la gracia

de ese lindo Pastorcillo.

 

 Pero cada año en mayo

 tu alma de buen vasallo

 se escapará a hurtadillas

 para estar con la carreta

de tu Hermandad de Sevilla.

 

 

Cura Paco, amigo mío

hermano de rocieros

no podré volver a verte

rezando por los senderos.

 

Cuántas pisadas dejaste

por aquellos cortafuegos

con tu cara polvorienta

y tu gorrilla en el pelo.

 

Con amor, sin fatiga y sin cansancio

como el mejor peregrino

con la sonrisa en los labios

supiste andar los caminos.

 

Y hasta llorarán de pena

las flores del Simpecao

cuando en aquellas arenas

no te tengan a su lao.

 

 

Y yo, este año en el Rosario

voy a cantar sevillanas

que siempre me lo pedías,

que siempre estabas diciendo

que las sevillanas es el rezo

que más le gusta a María.

 

Y delante de los bueyes

por ti yo diré los vivas

que aunque esté ronco y no pueda

tu voz saldrá por la mía

para gritarle muy fuerte

como tú siempre lo hacías

a tu Pastora Almonteña

tu Reina de las Marismas

a Esa tu Blanca Paloma

y a tu Hermandad de Sevilla.

 

 

 

Antonio Rodríguez Ferrera

 

Publicado en el Boletín de la Hermandad de Diciembre de 1993, Página 8