Gracias

Seguramente cuando lea alguien esta carta, no conocerá mi identidad (ni siquiera soy hermana, aunque esto va a cambiar en este mes de diciembre porque mi hija y yo nos vamos a ser hermanas), ni entenderá muy bien porque me he decidido a escribir. Pues bien, el motivo de ésta es agradecer con todo mi corazón y el de mi hija que es el más valiente del mundo, el cariño que hemos recibido de esta Hermandad y que para mí como madre ha significado mucho.

Lo más probable es que nunca llegue a conocer a la mayoría de las personas que lean esta carta, ni conocerá a mi hija Angela de la Cruz, que ha luchado por sobrevivir y lo ha conseguido. Es muy pequeña, apenas tiene tres meses de vida, y tardará muchos años en comprender la prueba tan dura que le puso la vida, pero a la que ganó y por lo que es digna de admiración, porque de verdad que nunca había conocido a una personita con tantas ganas de luchar por vivir y que su corazón siguiera latiendo aún cuando venía malito.

Escribiendo esta carta es la mejor forma que sé de agradecer tanto afecto y cariño recibido. Gracias, mil gracias por todo el apoyo incondicional que nos habéis demostrado desde la Hermandad, amigos, conocidos y personas  ajenas para nosotros, que se han ido enterando de lo que le pasaba a mi hija y se mostraban interesados por su evolución. Gracias de todo corazón.

Un gran abrazo y que la Virgen del Rocío os bendiga y os proteja a todos.
 

Charo Ruiz Pérez

Publicado en el Boletín de la Hermandad de Diciembre del 2002 - Página 24