"Juan ha crecido"

 

...... Juanito tenía los botos puestos, ya había hablado con sus profesores, ya se había puesto su medalla... .otro año más, con la ilusión en su cara, estrenaba camino.

 

El ritual ya había comenzado: ocho días de vacaciones, ocho días para reencontrarse con el verdor de los campos, con las caras de siempre; ocho días completos para disfrutar de sus padres y sus hermanos, para reír y encontrar sólo buenos propósitos porque, al final estaba ELLA...... esa amiga ya presente desde la cuna, cuya imagen la había visto en cada esquina de su casa.

 

Desde sus ojos de niño, sólo podía ver el envoltorio de la romería, las risas y las coplas, la abundancia de comida y los ríos de vino. Todo era alegría, sólo a veces perturbada por el rostro un poco agrio de su padre, que al tener un cargo en la Junta de Gobierno tenía que solucionar algún percance de la marcha. Pero esta nube de tristeza pronto se disipaba cuando veía cruzar a todos los romeros, fundidos en un abrazo, el viej o puente que abría paso a la ciudad de sus sueños.

 

Con el pasar de los años, Juanito ha madurado. Aquella Hermandad en la que sin saber cómo ni por qué lo metieron, ya se ha hecho suya. Ahora su percepción de las cosas ha cambiado. Ahora se ha vuelto agradecido porque jamás podrá devolver a sus padres tanta felicidad al haberle mostrado este "camino".

 

 

Ahora es capaz de reconocer que se lo han dado todo hecho porque las carretas no andan solas "alguien ha luchado para que las cuentas blancas de este rosario se esparzan por los senderos"; el Simpecado no nació con ese brillo inalterable "alguien lo frotó para que su resplandor ilumine y nos ciegue con su luz"; la comida no ha brotado sola en las mesas de muchas familias en Navidad "alguien aporreó las puertas de los corazones para que la caridad socorriese a los que más lo necesitan". Sólo trabajo y esfuerzo anónimo hay detrás de todo esto.

 

La palabra Hermandad a tomado otro significado para Juanito y piensa que ya es hora de que los más jóvenes participen y ayuden porque la cantera es buena, pero lo más importante es que tenemos el ejemplo de nuestros mayores (que no viejos) que han dado y siguen dando el alma por su Hermandad.

 

Para Juanito la vida ha cambiado por que se le ha henchido el corazón de casta y orgullo de ser uno más de nuestra Hermandad del Rocío de Sevilla.

 

Publicado en el Boletín de la Hermandad de Diciembre de 1998 - Página 21