Un donostiarra rociero

El pasado día 19 de octubre, en la ciudad de San Sebastián, se celebró la V Feria de Otoño, dedicada a nuestra mundialmente conocida Feria de Abril. En ella los donostiarras se transforman en sevillanos y reviven en esa tierra alejada de nosotros, nuestras costumbres.

Este año, para nosotros, ha tenido un sabor especial esta Feria, ya que la organización de la misma, le ha querido rendir un Homenaje a Nuestra Hermandad, y para ello, aprovechando que nuestro Hermano Mayor y algunos miembros de la Junta de Gobierno estaban invitados a la celebración de las Bodas de Plata de nuestros hermanos Pepe Dioni y Marina, nos obsequiaron con una réplica de la farola de la Playa de la Concha con la inscripción "En la V Feria de Otoño a la Hermandad del Rocío de Sevilla en agradecimiento por las atenciones con los rocieros donostiarras", este recordatorio tuvo mayor relevancia ya que fue entregado por el Sr. Alcalde de la ciudad D. Odón Elorza, estando como testigos del acto numerosos hermanos de nuestra Hermandad y especialmente un gran artista Sergio Dalma al que se le hizo entrega de una medalla de nuestra Hermandad al igual que a los organizadores y al Sr. Alcalde, al mismo tiempo se le hizo entrega al Ayuntamiento y a la organización de la Feria de un cuadro de nuestro "Simpecado".

No obstante, estos días no fueron sólo de homenajes a nuestra Hermandad, sino que fueron días de acompañar a un gran amigo y hermano al que le debemos mucho, ya que durante años ha llevado el amor a la Virgen del Rocío y a su hermandad a su tierra vascuence y nunca ha dejado de acompañar a su "Simpecado" de Sevilla hasta las plantas de la Blanca Paloma.

Recuerdo con él un episodio hace algunos años en el eucaliptal, delante de la Reina de las Marismas. Yo estaba portando nuestro "Simpecado" y debido a la avalancha de rocieros que se aglutinan en torno a él, la vara se me resbalo por dentro de las calzonas y él se echó al suelo en esos momentos tan difíciles impulsándolo hacia arriba para que nuestro "Simpecado" resplandeciera delante de la Virgen como cada Lunes de Pentecostés.

Pepe, Marina; Marina, Pepe, gracias por las atenciones recibidas hacia nuestra Hermandad, hacia los que te acompañamos en tus Bodas de Plata y que tengas presente que no te olvidamos aun en la distancia, ya que eres un ejemplo vivo de amistad, compañerismo, amor cristiano y sobre todo de hermandad al más puro estilo rociero, por ello grita conmigo igual que lo hacemos en nuestro camino y ante la Blanca Paloma, ¡VIVA LA VIRGEN DEL ROCIÓ! ¡VIVA LA HERMANDAD DE SEVILLA!

 

Publicado en el Boletín de la Hermandad de Diciembre del 2002 - Página 31