Queridos hermanos Jocosos
Quisiera que este pensamiento mío de antaño, sirva para recordar que un día caminaron juntos hacia el Rocío siete grandes amigos y personas, y que aunque la vida nos haga recorrer caminos distintos, pensemos siempre que al final del mismo nos encontraremos todos, que lo que hicimos sirvió para algo y que en el pensamiento y en un lugar, aunque sea chiquitito, de nuestro corazón, sigamos recordando y guardando, como oro en paño, el tiempo que ello duró. Mi más profundo agradecimiento a todo lo que de ellos aprendí y mi recuerdo más entrañable a todos los que también nos enseñaron a caminar con paso firme en esta vida, aunque con inevitables tropezones, y que ya tienen la suerte de hacer camino a su lado. Que Ella los bendiga siempre y eternamente.
Queridos hermanos Jocosos:
...no hubo camino de vuelta, seguimos siempre adelante, y un año más las carretas, quieren caminos con arte.
Sevilla, mi Hermandad ya se prepara, qué flamencas con más duende, ¡Romero, coge tu manta, sombrero y vara, que tu Rocío ya viene!
Ya no habrá más que caminos y pisadas en la arena, ya no habrá más que recuerdos de las que fueron tus penas, al aguardar cada año, pues ya vas con alegría esperando que te guíe a quien tanto anhelas ver, a Ella, a tu Pastora.
Después de un año esperando, por fin, llegó ese momento. Ya estás limpiando el sombrero, ya abrillantando los botos, ya cogiendo tu medalla y ese, tu traje de corto.
Habrá hermanos que no vayan y que te pidan con pena, toma mi medalla y ponla en la vara que tú llevas. Que ella sufra tu camino, ya que yo no habré podido, que cuando vuelva a tenerla me cuente toda vivencia que hayas tenido con ella, cuando la noche se haga y ya esté en mi cabecera.
Alguien dijo cierto día, ...espero que cuando tú digas, voy al Rocío con mi gente, siempre te acuerdes de mí. En ese día no pude responder como quería. No ves que si tú no vas, este tu Rocío divino, cambia de la noche al día.
Y de otro que si falta, no habrá camino ni guía, que también dijo una frase en su momento "sentía", que a ti Señora Divina, sin verte se moriría, e incluyó más en el Quema, donde le pidió a la Virgen, que siempre juntos volvamos.
El Quema, fue en el río Quema donde me hizo verter mi primer llanto, al escuchar de sus labios decir... ¿Porqué tiene siempre que faltar alguno?, ó ¡...me falta uno!
Así es él, al final así somos todos. Nos costaría tanto seguir adelante sabiendo que quizás, algún día dejemos atrás a alguno de ellos.
Otro de ellos, poco habla, sólo sus manos reflejan lo que él siente, con su guitarra, que siempre al lado de otro, de otro más que con su forma, de no cantar sevillanas, sí lo hace como siempre, con la cabeza y el alma, que al terminar algún cante, halla siempre otro dispuesto para seguir adelante, y alguno hay que de buena fe, descansa sea donde sea, "pa" luego seguir de pie, o al menos, de vez enfilando.
Si alguno faltase, sólo uno, nada de esto sería posible, o por lo menos, no tan fácil como quisiéramos que fuese durante toda nuestra vida. Ojalá que esto tan bonito, nunca se rompa.

Siete amigos que se unieron, que a Ella pido no se dejen, que siempre sigan unidos. Lo están los que bien se quieren.
Y tú, que no me olvido de ti, compadre -sueño de Quema-, también supiste decirlo un día:...rosario de sentimientos, que en un Rocío nacieron, lo sembraron, los momentos, con amigos que ahora quiero. Qué feliz está la Virgen, al tener hijos tan buenos, y mi Hermandad de Sevílla y mi Simpecado divino, de que haya buena fe y ganas de verte, Rocío, andando por los caminos.
Y a Ella le pido que nunca nos aleje de sus manos, ni del Cani, ni de bueyes, ni de reunión tan herniosa, por no llamarla Jocosa, que siempre gocen sus pinos, de gente maravillosa, es la que lleva Sevilla a ver tu cara gloriosa.
Juan, Josemi, Dani, Quino, Manili/Antonio y yo, jocosos todos, junto con nuestro compadre, el primer oso que hizo el camino.
Que nuestra Hermandad de Sevilla, y esa Reina Marismeña se enorgullezcan siempre de nosotros y en nosotros está el conseguirlo. Seamoos cada día más peregrinos en esta vida que Ella nos dio. ¡VÍVA LA VIRGEN DEL ROCIO!
Josema
Publicado en el Boletín de la Hermandad de Diciembre de 1995 - Página 9