Rafael Esteban Fraile

Cuando una Hermandad alcanza su mayoría de edad, cuando son nuevas generaciones las que se van incorporando, y en muchos casos, algunos ven a sus hijos ocupar el lugar que ellos ocuparon solemos decir que el relevo está garantizado. Pero en pocas ocasiones pensamos que al mismo tiempo, pagamos el tributo ineludible de ir perdiendo hermanos que fueron los que hicieron posible este sueño.

Y este tributo lo acabamos de pagar hace sólo unos meses, con la irreparable pérdida de nuestro ex-Hermano Mayor D. Rafael Esteban Fraile.

Fue un hombre totalmente comprometido con nuestra corporación desde sus inicios, y gran parte del patrimonio de nuestra Hermandad lleva su inconfundible huella. A pesar de haber nacido en la capital del reino, era un hombre enamorado de Sevilla, en el más amplio sentido antropológico, arquitectónico, cultural y sobre todo, popular y tradicional.

El Salvador y sus aledaños eran de alguna forma su particular "Reino de Taifas", y su Hermandad de Sevilla, algo que sin expresarlo, yo sé que la sentía, como algo de su patrimonio particular.

Por problemas de espacio, siento no poder extenderme en esta semblanza, pero reseñaré al menos las obras mas significativas en pro de algunas devociones marianas y sobre todo en el seno de nuestra hermandad.

Junto con D. Miguel Puch García de Longoria, aquel que fuera mayordomo nuestro, fueron las dos piezas más que elementales para la fundación de la Hermandad de las Mercedes del Tiro de Línea, por su amistad con el escultor Paz Vélez, quien esculpió las dos Imágenes Titulares de dicha hermandad.

Siendo Hermano Mayor, nuestra hermandad conoció años de una actividad impropia de aquel tiempo en una hermandad del Rocío. Fue durante años presidente de la Asociación de Rocieros por el Mundo, pero sin lugar a dudas, su intervención magistral fue el asesoramiento a los Talleres de Villarreal en la construcción de nuestra inigualable carreta de plata, donde sin lugar a dudas se ve reflejada su pasión por el Barroco sevillano y por su Templo del Salvador.

Hizo que se cincelaran piezas, según las más antiguas técnicas de orfebrería, como la ensaladera que va en la parte posterior, y años más tarde volvió a tomar el relevo para terminar dicha obra, en tiempos de nuestro también desaparecido y querido Pepe Mestre.

Finalmente, su última aportación la hizo en la restauración de nuestro "Simpecado", la responsabilidad de dicha restauración y la recaudación de los fondos, fueron llevados a cabo, junto a él, por nuestro también Ex Hermano Mayor D. Antonio Rodríguez Ferrera y Sra., cuyo dossier esmerado de toda la restauración, entregó D. Antonio Rodríguez en su día, como documento de trascendental importancia para nuestros archivos.

La trayectoria de D. Rafael Esteban en nuestro Hermandad es sobre todo, un ejemplo de dedicación, un ejemplo para todos nosotros.

Descanse en paz, mi querido Hermano Mayor.

José Díaz González

Publicado en el Boletín de la Hermandad de Diciembre del 2002 - Página 20