Tiempo atrás
Este espacio que nuestro boletín dedica a tiempo atrás estará siempre reservado, al pasado de nuestra Hermandad, hechos ocurridos, tradiciones, vivencias de cierta relevancia, en una palabra irá componiendo de alguna forma la historia de nuestra querida Hermandad.
Hoy hemos querido traer una desaparecida costumbre, ya que no la podemos calificar de tradición pues e! hecho en sí solo duró cinco años. La fotografía que aparece cedida por nuestro hermano D. Francisco Rufino Martín, es lo suficientemente ilustrativa sobre el particular y curioso hecho.
Como el lector podrá apreciar se trata del paso de nuestra Hermandad, a su salida, por !a antigua Avda. de José Antonio, hoy Avda. de la Constitución a la altura del edificio de Correos frente a la Catedral (intuimos que corresponde al año 1957 ó 1958), y puede verse en la antigua carreta entronizada la imagen de a Santísima Virgen de! Rocío, de la parroquia del Divino Salvador que preside nuestro altar.
Precisaremos para aquellos hermanos que no conocen el hecho, y para aquellos que no tuvieron la oportunidad de conocer, que durante los años comprendidos, entre 1954 a 1959, la Hermandad a su salida llevaba a la Virgen en la carreta hasta San Juan de Aznalfarache, una vez allí era bajada de la carreta y depositada en la parroquia del Barrio Bajo, y era colocado en su lugar nuestro Simpecado hasta El Rocío.
A la vuelta, la Hermandad una vez llegaba a San Juan, se volvía a colocar la Virgen en la carreta hasta El Salvador. Así se hizo de los cinco años solamente en dos, pues los tres restantes no se dejó a la Virgen en San Juan, temiendo posibles deterioros en la imagen por las sacudidas bruscas de la carreta en un trayecto tan largo, y los responsables de aquella época optaron por reducir el trayecto. Los tres años restantes la Virgen quedó depositada a la ida, en la escueta de Peritos Industriales de la calle Niebla, en el barrio de Los Remedios, hasta la vuelta de la Romería.
La fotografía es afortunada por la riqueza de personajes que encierra.

El sacerdote que aparece cubierto con bonete llevando al cuello la medalla de nuestra Hermandad es D. Andrés Guillen, Párroco del Salvador por aquél entonces y aún medio siglo después es recordado con gran cariño por aquellos que le conocieron, una fotografía del mismo preside nuestra Mayodormía. El otro sacerdote que aparece descubierto es D. Francisquito nombre por el que se le conocía cariñosamente. Preside la comitiva, al centro y vestido de paisano el entonces Capitán General de la 2ª Región Militar, Rala Peral.
En segundo término y agarrado al cuerno izquierdo de uno de los bueyes nuestro hermano D. Francisco Rufino Martín y en la parte izquierda con traje claro y gafas oscuras D. José Rufino Martín conocido cariñosamente por el señorito Pepe y hermano del anterior, ambos hijos de D. José Rufino Moreno Santamaría, ganadero y propietario de los bueyes de la carreta del Simpecado que nuestra Hermandad ha llevado ininterrumpidamente casi durante 30 años.
El motivo de traer a nuestras páginas este hecho es más como curiosidad histórica que como tradición, la prueba más palpable es que sólo se hizo durante cinco años, y la Hermandad volvió al cauce tradicional con muy buen juicio y cordura, pues creemos que tanto antes como ahora es el Simpecado quien tiene que presidir nuestra Romería en todo momento hasta llegar a postrarse a los pies de la Santísima Virgen del Rocío que para gloria de Andalucía Dios quiso colocar allá en la marisma almonteña.
Publicado en el Boletín de la Hermandad de Abril de 1994 Página 14