José Ruiz del Castillo

Nuestra Hermandad se hace mayor y esto conlleva inexorablemente a que comiencen a faltar muchos de aquellos hermanos que hicieron posible esta hermosa realidad.

En estos últimos meses, se han producido, varios fallecimientos desgraciadamente, de hermanos que estuvieron enormemente comprometidos con nuestra Hermandad, incluso dos de ellos tuvieron el gran honor y la responsabilidad de presidir nuestra corporación.

Por expresa petición de nuestro actual Hermano Mayor, me ocupare de deciros algo sobre la semblanza de uno de ellos. Don José Ruiz del Castillo, nuestro querido "Vecue" pues éste es el cariñoso mote por el que es conocido, dentro de los mentideros cofrades de nuestra ciudad.

Hombre en perfecta sintonía, con aquella Sevilla que muchos añoramos, de una modesta y una sencillez natural, que le ganó la amistad y el respeto de todos aquellos que le conocimos y nos honró con su amistad. Además de presidir nuestra Hermandad, anteriormente fue Hermano Mayor de la sevillanísima Hermandad del Baratillo, amigo de los poetas de aquella época como Antonio Rodríguez Buzón, asiduo en las más significativas tertulias de la época y sobre todo dotado de un ingenio y esa gracia sevillana ya desaparecida.

El que estas líneas escribe, siendo aún más joven, tuvo el honor de pertenecer a su Junta de Gobierno como Alcalde de Carretas, cuando aún esta Hermandad no pasaba de ser una familia grande, en un Rocío distinto y unos caminos que aún llenan en el presente nuestros sueños.

Pepe Ruiz del Castillo, fue ante todo un "SEÑOR", era representante de una forma barcelonesa de hijos y en la sociedad de aquella época á pesar de su condición económicamente humilde, siempre fue aceptada y requerida su presencia sólo por su categoría humana.

Todavía por los antiguos caminos de aquella desaparecida marisma, escucho su cantar que dice:

Quién será
Ese Hermano Mayor
Que anda tan malamente
Es una buena persona
Hecho de hilos podrios
De la firma Fabra y Coas.

Así lo vio cariñosamente aquel secretario irrepetible, que también se nos fue y que se llamaba Paco Ramos.

Con el recuerdo de mi mayor respeto, descansa en paz querido Pepe.

José Díaz González

Publicado en el Boletín de la Hermandad de Mayo del 2003 . Página 21